Conocí la biomímesis gracias a un ser maravilloso que pasó por nuestra finca mientras construíamos nuestra casa. Ese hombre es Jordy Alemany, escribe sobre temas sociales y alternativas ecológicas desde 1977. La Permacultura es su referencia y colabora con la revista ecohabitar a la que pertenece este artículo sobre biomímesis.
Más abajo os dejo una par de charlas de dos referencias en Biomímesis a nivel mundial. Muy interesante esta nueva forma de ver todo como ciclos en los que los excedentes se convierten en nuevas entradas en el sístema hasta que se equilibra. Como la naturaleza... ¡¡¡ y como la Permacultura !!
Janine Benyus tiene un mensaje para inventores: Al buscar soluciones de diseño, busca primero en la naturaleza. Es ahí donde encontrarás la inspiración para crear diseños impermeables, aerodinámicos, alimentados por energía solar, y mucho más. Aquí nos revela docenas de nuevos productos que parten de los procesos de la naturaleza y con resultados espectaculares.
¿Cómo pueden construir los arquitectos un mundo nuevo de belleza sostenible? Aprendiendo de la Naturaleza. En el TEDSalon de Londres Michael Pawlyn describe tres hábitos de la Naturaleza que podrían transformar la arquitectura y la sociedad: la eficiencia radical en el uso de recursos, los circuitos cerrados y la energía solar.
Cada vez veo menos documentales de denuncias. Energéticamente me dejan un poco bajo y también porque a nivel personal estoy más concentrado en la construcción en positivo.
Pero también me doy cuenta día a día que falta muchísima información, en la era de la información, paradojas continuas de 180 grados. Siendo consciente de ello, dejaré caer por aquí algunas de las películas que me han abierto un poco más.
Este documental lo he visto la semana pasada y me ha gustado, es la misma información de otros que ya os comentaré, pero más cuidada. Para los que queráis conocer como funciona el mundo de los alimentos, que deberíais ser todos, os dejo "Comida Incorporada".
Fue nominada al Oscar 2010 dentro de la categoría de documental. Es del 2008 dirigido por el ganador de un Emmy Robert Kenner. El filme está ligeramente basado en el bestseller de no ficción del 2001 Fast Food Nation, de Eric Schlosser, y The Omnivore's Dilemma de Michael Pollan.
Robert Kenner levanta el velo que desde hace muchos años cubre y protege a la industria alimentaria de Estados Unidos. Expuestos quedan temas antes escondidos, tales como los intrincados mecanismos con los que la industria ha manipulado a la FDA (United States Food and Drug Administration) y a la USDA (United States Department of Agriculture) para favorecer sus prácticas corruptas en la producción de alimentos a pesar de poner en riesgo la salud de los consumidores. De una manera ligera si es que eso existe hablando de destapar barbaridades pero interesante, Kenner deja a la luz del día temas como la falta de regulación en cuanto a normas de seguridad para trabajadores de la industria alimentaria, el frágil estilo de vida de los granjeros de hoy en día y los terribles abusos a nuestro ecosistema.
El primer segmento del film examina la producción industrial de carne, llamándola inhumana y económica y ambientalmente insostenible.
El segundo segmento se centra en la producción industrial de grano y verduras, etiquetándola de económica y ambientalmente insostenible también.
El tercero y último segmento trata sobre el poder económico y legal de las grandes compañías de producción de alimentos (que según los autores se basa en ofrecer comida barata pero contaminada y en el uso de químicos basados en el petróleo, sobre todo pesticidas y fertilizantes) y la promoción de hábitos de consumo de comida insalubre hacia el público americano.
Se sale del margen pero está en una calidad excelente. Los márgenes, que gran tema...
De unos años a esta parte, hemos empezado a reflexionar –y, en ciertomodo, a inventar– la inteligenciaemocional, la inteligencia social, y el aprendizaje social yemocional.Se trata de tres conceptos que están ya siendo aplicados en campos tan trascendentales como la salud mental de las personas, los sistemas educativos y la vida corporativa. ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué la ciencia ha entrado en tromba en esta reflexión hasta ahora vedada al conocimiento científico? ¿Cómoes posible que termine el desamparo milenario en el que hemos estado sumidos respecto a lo que nos pasaba por dentro?
En primer lugar, por el hecho insólito de que la esperanza de vida se haya casi triplicado en los últimos 200 años. Los recién nacidos en este nuevo siglo dispondrán, en promedio, de 40 años de vida redundante en términos biológicos.Una vez cumplidos los cometidos evolutivos como el de perpetuar la especie, nos siguen
quedando a los humanos varias décadas para plantearnos misiones, objetivos y procesos que hace sólounos añosnohubiéramospodido ni siquieraimaginar. Por primera vez en la historia, la gente puede sustituir la vieja e inconclusa pregunta de si hay vida después de la muerte por la constatación de que hay vida antes de
la muerte, y que merece la pena vivirla. El segundo factor responsable de este cambio radica en la revolución tecnológica, que está permitiendo medir por primera vez los procesos internos como el estrés, la actividad cerebral y hasta la propia capacidad de aprender e imaginar.
Las técnicas, basadas la mayoría de ellas en las resonancias magnéticas funcionales, han permitido a los científicos diferenciar los papeles desempeñados por el entorno y por la genética, y calibrar el impacto mental del aprendizaje o, simplemente, del paso del tiempo en el entramado neuronal. Esta entrada en tromba de la ciencia en la gestión de las emociones representará un alivio insospechado para la gente. A eso me refiero cuando hablo de la irrupción de la ciencia en la cultura popular.Yése es el nuevo yemocionante viaje que queremosemprender con este monográfico de National Geographic.